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MOVIMIENTO
ANTIGUO ANGLO CATOLICO 1515
Ceremonia Cristiana de Consagración Episcopal
IGLESIA ANGLICANA LATINO-AMERICANA 1975
MISA MAYOR ANGLO-CATÓLICA
PARA CONSAGRACIONES EPISCOPALES
Fecha …
Hora:
(… horas)
Lugar:
Pais:
Maestro ceremonial:
Delegados presenciales:
Testigos:
Epíscopos Co-consagrantes:
El obispo presidente de la ceremonia de consagración episcopal, es autónomo para usar esta liturgia, introducir cambios a la misma o utilizar la liturgia de consagración episcopal sugerida por el manual tradicional o que provenga del catolicismo universal primitivo y originario.
De rodilas
Una vez que el Celebrante ha preparado el Cáliz en el altar y ha
registrado el Misal, baja las gradas, hace la genuflexión al Santísimo
Sacramento encerrado en el Sagrario y empieza con la señal de la Cruz, diciendo
(y todos los asistentes con él):
Y luego prosigue, alternando con el Monaguillo:
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Celebrante: En el Nombre del † Padre y del †Hijo y del †
Espíritu Santo … |
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Celebrante: La Gracia de Dios Padre, las
bendiciones del Hijo y la protección del Espíritu Santo estén con todos
vosotros… Todos: Y con tu espíritu |
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Celebrante: Juzgame oh, Dios y defiende mi causa contra la gente
malvada: del hombre perverso y engañador líbrame. |
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Pueblo: Siendo tu, oh Dios mi fortaleza como me siento yo desamparado,
y porque ando triste al verme molestado por mi enemigo? |
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Celebrante: Enviame tu luz y tu verdad: ellas me han de guiar y
conducir a tu santo monte, y a tu morada del Cielo |
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Pueblo: Y entraré al altar de Dios: y hasta Dios que es alegría de mi
juventud. |
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Celebrante: Y te alabare con la citara, oh Dios, Dios mio: por que
estas triste, alma mia, por que me turbas? |
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Pueblo: Espera en Dios; pues aun he de celebrarte como a mi Dios y
Salvador. |
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Celebrante: Gloria al Padre, gloria
al Hijo y Gloria al Espiritu Santo |
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Pueblo: Como era en un principio y ahora y siempre y por los siglos de
los siglos. Amen |
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Celebrante: Entraré al altar de Dios |
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Pueblo: Hasta Dios, que alegra mi juventud. |
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Celebrante: Nuestro socorro esta en el Senor, |
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Pueblo: Que hizo el cielo y la tierra |
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Celebrante: Para acercarnos a Dios debemos humillarnos y reconocernos
públicamente pecadores, rezando, después del Celebrante, el Acto de contrición,
y recibiendo de él la absolución de las faltas veniales …
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Todos: En silencio y con los ojos cerrados pueden presentarle los pecados
directamente a Dios |
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Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, y perdónanos
nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. |
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Celebrante:
Así sea |
Todos:
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Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada
siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al
bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San
Pablo, a todos los Santos y a vos, Padre; que pequé gravemente con el
pensamiento, palabra, y obra, (dándose tres golpes de pecho) por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por
tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San
Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos
Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que
roguéis por mí a Dios nuestro Señor. |
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Celebrante: Dios todopoderos tenga misericordia de vosotros, y,
perdonados vuestros pecados, os lleve a la vida eterna. |
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Pueblo:
Así sea. |
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Celebrante: El Señor todopoderoso y
misericordioso nos conceda la absolución † y el perdón † de nuestros pecados †. |
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Pueblo:
Así sea. |
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Celebrante: Oh Dios, vuélvete a nosotros y nos darás la vida. |
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Pueblo: Y tu pueblo se alegrará en Ti. |
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Celebrante:
Muéstranos, oh Señor, tu misericordia. |
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Pueblo:
Y sálvanos. |
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Celebrante: Señor, escucha mi oración. |
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Pueblo: Y mi clamor llegue hasta Ti. |
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
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Pueblo: Y con tu espíritu. |
El Celebrante sube al altar
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Celebrante: Borra, oh Señor, nuestras iniquidades, para que merezcamos
entrar con pureza de corazón al Santo de los Santos, por Jesucristo Nuestro
Señor. Así sea. |
E inclinado
sobre el altar, continúa diciendo:
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|
Celebrante: Rogámoste, Señor, que, por los méritos de tus Santos, cuyas
Reliquias están aquí (y besa el altar), y por todos los Santos, te dignes
perdonarme todos mis pecados. Así sea. |
El Diácono presenta al Celebrante (se escoge uno de los recién ordenados) la naveta con el incienso, le solicita al presidente de la asamblea, que lo bendiga, diciendo:
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|
Diácono: Y mi clamor llegue hasta ti. |
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|
Celebrante: Bende†cido seas por Aquél en cuyo honor vas a ser quemado.
Así sea. |
El humo del incienso simboliza la oración de los Santos, y la nuestra,
que sobre todo Durante la Misa debe dirigirse hacia Dios igual que el incienso
que se eleva al cielo. La incensación del altar es un homenaje de adoración a
la Majestad divina, y una señal de reverencia a las reliquias de los Santos y
al mismo altar. Antes de incensar, el Sacerdote, en honor de la Santísima
Trinidad, pone en tres veces el icienso en el fuego del incensario, y lo
bendice haciendo el signo de la Cruz. Después, inciensa primero la Cruz del
altar, después las reliquias del mismo, y después al altar. Seguidamente, es
incensado tres veces el Sacerdote, porque él representa a Jesucristo y es el
Ministro de Dios.
El Celebrante se dirige al Misal para rezar el Introito.
Los fieles siguen de rodillas
El Celebrante va al centro del altar, y dice:
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Kyrie,
eleison (3 veces) |
¡Señor, ten piedad de nosotros! (3 veces) |
|
Christe
eleison (3 veces) |
¡Jesucristo, ten piedad de nosotros! (3 veces) |
|
Kyrie,
eleison (3 veces) |
¡Señor, ten piedad de nosotros! (3 veces) |
Se unen todos al Celebrante diciendo:
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Gloria a Dios en las alturas y en la tierra
paz a los hombre de buena voluntad. Te alabamos. Te bendecimos. Te adoramos.
Te glorificamos. Te damos gracias por tu grande gloria. Señor Dios, Rey
celestial, Dios Padre Omnipotente. Señor, Hijo unigénito Jesucristo. Señor
Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros. Tú, que quitas los pecados del mundo, recibe nuestra
suplica. Tú, que estás sentado a la diestra de Dios Padre, ten piedad de
nosotros. Porque Tú sólo eres santo. Tú el sólo Señor. Tú el sólo Altísimo,
Jesucristo. Con el Espíritu Santo (hacen la señal de la cruz) † en la gloria de Dios Padre. Así sea. - |
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
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Monaguillo: Y con tu espíritu. |
DIOS Omnipotente,
que por tu Hijo Jesucristo concediste a tus Santos Apóstoles muchos excelentes
dones, y les encomendaste que apacentasen tu rebaño; Da tu gracia, te
suplicamos, a todos los Obispos, los Pastores de tu Iglesia, para que prediquen
con esmero tu Palabra, y administren debidamente su piadosa Disciplina; y
concede al pueblo el que obedientemente la guarde; para que todos reciban la
corona de gloria eterna; por el mismo tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
La Lectura , está tomada de (La lee el escogido)
La Epístola de Hechos Capítulo 20, Versículo 17 al 35
Y ENVIANDO desde
Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. Y cuando vinieron a
él, les dijo: Vosotros sabéis cómo, desde el primer día que entré en Asia, he
estado con vosotros por todo el tiempo, sirviendo al Señor con toda humildad, y
con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas de los
Judíos: como nada que fuese útil he rehuído de anunciaros y enseñaros,
públicamente y por las casas, testificando a los Judíos y a los Gentiles
arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo. Y ahora, he
aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de
acontecer: mas que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio,
diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan. Mas de ninguna cosa hago
caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera
con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del
evangelio de la gracia de Dios. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos
vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.
Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de
todos: porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto
mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto
por Obispos, para apacentar la Iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos
rapaces, que no perdonarán al rebaño; y de vosotros mismos se levantarán
hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí. Por tanto,
velad, acordándoos que por tres años de noche y de día, no he cesado de
amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a
la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros
heredad con todos los santificados. La plata, o el oro, o el vestido de nadie
he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y a
los que están conmigo, estas manos me Han servido. En todo os he enseñado que,
trabajando así, es necesario sobrellevar a los enfermos, y tener presente las
palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que
recibir.
Terminada la epístola responde el obispo dice: Palabra de Dios
Pueblo: Te alabamos Señor
Terminada Te alabamos Señor, el obispo Jorge Junior de México, dice: Al
Salmo respondemos: Señor envia excelsos obreros a tu Míes y protege a Venezuela
de enemigos y desvios…
Pueblo: Señor envia excelsos obreros a tu Míes y protege a Venezuela de
enemigos y desvios…
LEE EL SALMO No. 138… (Salmo
de David)
Te doy gracias con todo mi Corazón; delante de
los dioses
1.
Te cantaré salmos.
2. Me postro hacia tu santo templo y doy
gracias a tu nombre por tu misericordia y tu verdad, porque has engrandecido tu
nombre y tu palabra sobre todas las cosas.
2.
El Día que clamé, me
respondiste; mucho valor infundiste a mi Alma.
3.
Oh Jehovah, todos los
reyes de la tierra Te Alabarán, cuando escuchen los dichos de tu boca.
4.
Cantarán acerca de los
caminos de Jehovah, pues grande es la gloria de Jehovah.
5.
Aunque Jehovah es sublime,
mira al humilde; pero al altivo lo reconoce de lejos.
6.
Aunque yo camine en medio
de la angustia, Tú me Preservarás la vida. Contra la ira de mis enemigos
Extenderás tu mano, y me Salvará tu diestra.
7.
Jehovah Cumplirá su Propósito en Mí. Oh Jehovah, tu
misericordia es para siempre; no desampares la obra de tus manos.
Terminado el Salmo 138, el lector, dice: Al Salmo respondemos:
Señor envia excelsos obreros a tu Míes y protege a este
varón pidoso de enemigos y desvios…
Pueblo: Señor envia excelsos obreros a tu Míes y protege a varón pidoso de enemigos y desvios…
No atreviéndose a poner en sus labios la palabra de Dios sin antes
purificarlos convenientemente, el Celebrante, reza esta breve oración
preparatoria, con la que también los fieles se han de disponer para leer el
Evangelio:
|
|
Purifica mi corazón y mis labios, oh, Dios todopoderoso, Tú que
purificaste con una brasa los labios del Profeta Isaías, y dígnate por tu
misericordia purificarme a mí de tal modo que pueda anunciar dignamente tu
santo Evangelio. Por Jesucristo N. S. Así sea. |
|
|
Dígnate, Señor, bendecirme (Dice el Diácono escogido [Se debe escoger uno de los nuevos Diáconos de
Venezuela], para anunciar el Santo Evangelio de Nuestro Señor
Jesucristo) |
|
|
El Obispo presidente responde: El señor esté en tu corazón y en tus
labios, para que pueda anunciar digna y competentemente su Evangelio. Así
sea. |
Todos de pie
Y los Obispos, Sacerdotes, Diáconos y los fieles se ponen de nuevo en
comunicación, excitándose mutuamente la atención para la lectura del Evangelio
diciendo:
|
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
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Pueblo: Y con tu espíritu. |
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Celebrante: † Continuación del santo Evangelio de Nuestro Señor
Jesucristo según San Mateo (San Mateo 28, Versículo 18 al 20) |
|
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Pueblo: Glorificado seas, oh Señor. |
Celebrante: LLEGANDO
Jesús, les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Por tanto id, y doctrinad a todas las naciones, bautizándolas En el Nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándoles que guarden todas las
cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta
el fin del mundo.
- Credo
Ahora rezan todos los asistentes, con el Celebrante, la siguiente
solemne profesión de fe:
|
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Creo en un solo Dios Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la
tierra, de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un solo Señor,
Jesucristo. Hijo unigénito de Dios. Y nacido del Padre, antes de todos los
siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero.
Engendrado, no formado; consubstancial al Padre, y por quien todo ha sido
creado. El mismo que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó de
los cielos. |
Se arrodillan
todos.
|
|
Y SE ENCARNÓ POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO, EN LAS ENTRAÑAS DE LA VIRGEN
MARÍA Y SE HIZO HOMBRE. Fue también crucificado por nosotros bajo el poder de
Poncio Pilato; padeció y fue sepultado. Y resucitó al tercer día, conforme a
las Escrituras. Y subió al cielo y está sentado a la diestra del Padre. Y
otra vez vendrá con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su reino
no tendrá fin. Creo también en el Espíritu Santo, Señor y vivificador, el
cual procede del Padre y del Hijo. Quien con el Padre y el Hijo, es al mismo
tiempo adorado y glorificado, el cual habló por boca de los profetas. Creo en
la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo
Bautismo para el perdón de los pecados. Y espero la resurrección de los
muertos y la vida (hacen la señal de la cruz) † del siglo venidero. Así sea. |
|
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
|
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Pueblo: Y con tu espíritu. |
Terminado el
Credo Niceno, y en seguida el Sermón (homilía), que una vez terminado, el
Obispo Electo revestido con su roquete, será presentado por un escogido de esta
Iglesia al Obispo Presidente, o a otro Obispo designado para este fin, el cual
estará sentado en su silla cerca de la Santa Mesa, yla persona escogida para la
prsentaci2n de los Candidatos diá: los Obispos que le presentan, dirán,
(El pueblo de
Dios toma asiento y ora en silencio)
El clérigo escogido ... Dice:
REVERENDO Padre en Dios, os presento a este varón
piadoso y erudito, que ha venido de corazón y desde un hermoso lugar (), llamado
por Dios y su Santo Espíritu, a través de un cúmulo de ruegos, oraciones,
ayunos y rezos, para que sea admitido por la Iglesia, en la persona del Señor
Arzobispo Primado de la Iglesia Anglicana Latino-Americana 1975, …., y del Patriarca Supremo de la de las Americas, para que
sea Ordenado y Consagrado como Obispo en la “Una, Santa, Católica, Apostolica
Iglesia de Jesucristo”, para Misionar como Obispo del territorio nacional de la
… y como Obispo Visitador, para la …, respectivamente.
Él Han llegado a la Santa Iglesia de Dios, de la mano
de Jesucristo, y desde muy niño con sinceridad, sencillez y humildad. Éste hijo,
fue escogido por Dios, para servir en la Santa Iglesia del Altísimo. Él se compromete
voluntariamente a amar y servir a todos los hombres sin distinción y sin
importar la denominación religiosa procedente, credo, política, estirpe, raza,
etnia o color. Él está dispuesto a luchar
con estrategias de paz y con el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo para
defender la paz y la tranquilidad, lavantando la espiritualidad de cada hijo e
hija de Dios de … y de cada una de las naciones en donde Él, con la fuerza del
Espíritu Santo, sean llamado a sembrar la ‘Buena Nueva’ como Iglesia
espiritual, social y humana, beneficiando con prosperidad y abundancia, a todas
las familias y a cada varón y mujer, que habita esta hermosa jurisdicción de la
de …, creada por Dios para la igualdad y el bienestar de todas las criaturas, con
espíritu y riqueza espiritual y material, con amor y entrega dentro del
servicio a Dios, a su Iglesia y compasión con todo el pueblo, y es nuestro
movimiento levantado por el Omnipotente, desde Canadá, Estados Unidos, México, y
otras partes del mundo.
Mandará el
Obispo Presidente, que se exhiban los Testimoniales de la persona presentada
para la Consagración, y hará que se lean.
Después le
exigirá la siguiente Promesa de Conformidad con la Doctrina. Disciplina y Culto
de la Iglesia Anglicana Latino-Americana 1975.
|
EN el Nombre de
Dios, Amén. Yo …. Electo
Obispo de …, Para la jurisdicción de la República …, prometo
conformidad y obediencia primeramente a Dios y al Santo Evangelio de Nuestro
Señor Jesucristo, a la Doctrina, Disciplina y Culto de la Iglesia Anglicana
Latino-Americana 1975, de igual manera prometo
conformidad y obediencia primeramente a Dios y al Santo Evangelio de Nuestro
Señor Jesucristo, a la Doctrina, Disciplina y Culto del Movimiento Antiguo
Anglo-Catolico 1515 y a todas las autoridades que la conforman. También
prometo conformidad y obediencia primeramente a Dios y al Santo Evangelio de
Nuestro Señor Jesucristo, y a la Doctrina, Disciplina y Culto de la Comunión
Anglicana Ortodoxa con sede Episcopal en Estados Unidos y en varios países
del mundo y a todas las autoridades que la conforman. Así me auxilie Dios
mediante Jesucristo. Entonces el
Obispo Presidente exhortará a la Congregación a orar, diciendo. HERMANOS,
escrito está en el Evangelio según San Lucas, que Cristo nuestro Salvador
pasó en oración toda la noche antes de elegir y enviar a sus doce Apóstoles.
También está escrito que los Santos Apóstoles oraron antes de ordenar a
Matías para que fuese uno de los Doce. Por lo tanto siguiendo el ejemplo de
Cristo nuestro Salvador, y de sus Apóstoles, elevemos nuestras oraciones a
Dios Todopoderoso antes de admitir y enviar a este hombre que nos ha sido
presentado, a la obra para la que confiamos ha sido llamado por el Espíritu
Santo. Entonces El Obispo Presidente y los otros obispos y
todo el pueblo se ponen de rodilllas mientras los obispos electos se postran
sobre el la tierra en señal de sencillez y humildad… El Obispo presidente se dirá la Letanía… [el obispo electos de postra sobre la tierra creada,
boca abajo en señal de sumisión a Dios y a la Santa Iglesia de Jesucristo y al
compromiso de fe en el Altísimo y en las obras excelsas, con la humildad y
sencillez dentro del universo]… Letanía para las Ordenaciones Obispo: OH Dios Padre, Todos: Ten misericordia de nosotros. Oh Dios Hijo,
Oh Dios Espíritu Santo, Ten misericordia de nosotros.
TE suplicamos
nos oigas, buen Señor; y que te dignes conceder paz a todo el mundo, y a tu
Iglesia;
Que te dignes santificar y bendecir a tu Iglesia por todo el mundo; Suplicámoste nos oigas, buen Señor. Que te dignes inspirar en todos los Obispos, Presbíteros y Diáconos,
amor hacia ti y tu verdad;
Que te dignes dotar a todos los Ministros de tu Iglesia con devoción a
tu gloria y a la salvación de las almas;
Que te dignes bendecir a este nuestro hermano electo, y enviar sobre él
tu gracia, para que pueda debidamente ejercer el Oficio al cual es llamado,
para la edificación de tu Iglesia, y honor, alabanza y gloria de tu Nombre; Suplicámoste nos oigas, buen Señor. Que te dignes guiar, por medio de tu Espíritu morando en él, a todos
los llamados al Ministerio de tu Iglesia; para que puedan seguir adelante con
valor, y perseverar hasta el fin;
Que te dignes aumentar el número de Ministros en tu Iglesia, para que
el Evangelio sea predicado a todos los pueblos;
Que te dignes conceder que nosotros, con todos tus santos, seamos
partícipes de tu reino eterno;
Señor, ten misericordia de nosotros. Cristo, ten misericordia de nosotros. Señor, ten misericordia de nosotros. (Opcional)… PADRE
nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu Nombre. Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, Así en la tierra como en los cielos. El pan nuestro de
cada día, dánosle hoy. Y perdónanos nuestras deudas, Así como nosotros
perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, Mas
líbranos de mal. Amén. Ministro. Oye nuestra
voz, oh Señor, cuando clamamos a ti; Resp. Ten
misericordia de nosotros y óyenos. Ministro. Oh Señor,
levántate, auxílianos;
Ministro. Sean tus
Sacerdotes revestidos de justicia; Resp. Y canten tus
santos con alegría. Ministro. Señor, oye
nuestra oración. Resp. Y llegue a
ti nuestro clamor. Obispo: Oremos. OH Dios, que
siempre santificas y protejes a tu Iglesia; Levanta en ella, mediante tu
Espíritu, buenos y fieles mayordomos de los misterios de Cristo, para que por
su ministerio y ejemplo tu pueblo pueda permanecer en tu favor y ser guiado
en el camino de la verdad; mediante Jesucristo nuestro Señor, que en unidad
vive y reina contigo y el mismo Espíritu siempre, un solo Dios, por los
siglos de los siglos. Amén. QUE te dignes
bendecir a este nuestro Hermano electo, y enviar sobre él tu gracia, para que
pueda desempeñar debidamente el Oficio a que ha sido llamado, para
edificación de tu Iglesia, y para honra, alabanza y gloria de tu Nombre; Resp. Suplicámoste nos oigas, buen Señor. Después se dirá la siguiente Oración. OMNIPOTENTE
Dios, Dador de toda buena dádiva, que por tu Espíritu Santo has establecido
diversas Ordenes de Ministros en tu Iglesia; Mira misericordiosamente a este
tu siervo, llamado ahora a la Obra y Ministerio de Obispo; y cólmalo de tal
manera de la verdad de tu Doctrina, y adórnalo con inocencia de vida, que por
medio de palabra y buen ejemplo, pueda servirte fielmente en este Oficio, a
la gloria de tu Nombre, y edificación y buen gobierno de tu Iglesia; por los
méritos de nuestro Salvador Jesucristo, que vive y reina contigo y el mismo
Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén. Luego sentado el pueblo, el Obispo Presidente,
sentado en su silla, dirá a quien va a ser Consagrado, HERMANO, puesto
que en la Santa Escritura y en los antiguos Cánones, se nos manda que no
procedamos apresuradamente a imponer las manos y admitir persona alguna al
Gobierno en la Iglesia de Cristo, la que adquirió a no menos costo que la
efusión de su propia sangre; antes de admitiros a esta Administración, os
examinaremos sobre ciertos Artículos, para que la Congregación que está
presente sepa y pueda atestiguar, de qué modo habéis resuelto conduciros en
la Iglesia de Dios. |
|
|
¿ESTAIS
persuadido de que verdaderamente sois llamado a este Ministerio, según la
voluntad de nuestro Señor Jesucristo, y lo ordenado por esta Iglesia?
Respuesta. Estoy
persuadido.
El Obispo. ¿Estáis
persuadido de que las Santas Escrituras contienen toda la Doctrina que se
requiere como necesaria para la salvación eterna, por la fe en Jesucristo? ¿
Y estáis resuelto a instruir en las mismas Santas Escrituras al pueblo
encomendado a vuestro cuidado; y a no enseñar ni sostener, como necesaria
para la salvación eterna, ninguna cosa de que no estéis bien persuadido, que
pueda deducirse y probarse por las mismas? Respuesta. Estoy
persuadido y resuelto por la gracia de Dios.
El Obispo. ¿Os
dedicaréis entonces con fidelidad al estudio de las Santas Escrituras y
pediréis a Dios en oración que os conceda un verdadero entendimiento de las
mismas, a fin de que por medio de ellas seáis apto para enseñar y exhortar
con saludable doctrina, y para refutar y convencer a los contradictores? Respuesta. Así lo haré,
con el auxilio de Dios.
El Obispo. ¿Y estáis
dispuesto a desterrar y rechazar de la Iglesia, con toda fidelidad y
diligencia, toda doctrina errónea y extraña contraria a la Palabra de Dios, y
tanto en privado como en público a exhortar y estimular a los demás a que
hagan lo mismo? Respuesta. Estoy
dispuesto, con el auxilio del Señor. El Obispo.
¿Renunciaréis a toda impiedad, y a todos los deseos profanos, viviendo en
este mundo, sobria, justa, y piadosamente; de modo que seáis en todo un
dechado de buenas obras para los demás, para que el adversario confundido, no
tenga nada que decir en contra vuestra? Respuesta. Así lo haré,
con el auxilio del Señor. El Obispo.
¿Conservaréis y promoveréis en cuanto os sea posible, la tranquilidad, amor y
paz entre todos los hombres; y aplicaréis con diligencia tal disciplina por
autoridad de la Palabra de Dios y las ordenanzas de esta Iglesia? Respuesta. Así lo haré,
con el auxilio de Dios. El Obispo. ¿Seréis fiel
en ordenar, enviar o imponer las manos gratis a otros varones llamados por
Dios al servicio del Santo Evangelio de Nuestro Maestro y Señor Jesucristo? Respuesta. Así seré,
con el auxilio de Dios. El Obispo. ¿Os
mostraréis benévolo y misericordioso por amor de Cristo para con los pobres y
necesitados, y para con todos los extraños destituídos de todo auxilio? Respuesta. Así me
mostraré, con el auxilio de Dios. Entonces poniéndose todos de pie, el Obispo
Presidente dirá, EL Dios
Omnipotente, nuestro Padre celestial, que os ha dado esa buena voluntad de
hacer todas estas cosas; Os conceda también la fuerza y el poder para cumplirlas;
de modo que El pueda realizar en vos la buena obra que ha comenzado, y podáis
ser hallado perfecto e irreprensible en el último día, por Jesucristo nuestro
Señor. Amén. Ahora el Obispo electo se revestirá con los demás
hábitos episcopales paso por paso de la siguiiente manera: El Obispo Principal: Impone sus manos sobre la
cabeza del Obispo electo y dice: Recibe con el poder de Dios y de Jesucristo,
el Espíritu Santo y que el buen Dios, te haga desempeñar con amor y servicio
como Obispo del Territorio Jurisdiccional de la …., al que él mismo te ha llamado. Los obispos asistentes y autorizados por el Obispo
Presidente de la ceremonia, si son llamados por el presidente de la
ceremonia, colocan sus manos de la misma manera sobre la cabeza del elegido
Obispo. Seguidamente se envuelve la cabeza del Obispo electo con un paño o
toalleta de lino o dacrón blanco y el Obispo consagrante le unge la cabeza
con Santo Crisma en señal de su autoridad y dignidad como príncipe de la
Iglesia de Jesucristo y le dice: Obispo Consagrante: Que la bendición del cielo unja
y consagre tu cabeza en el Orden Pontifical, de modo que el poder recibido de
lo alto de Dios, fluya de ti, siempre
creciente en abundancia y Gloria. En el Nombre del † Padre y del †Hijo y del †
Espíritu Santo … Todos: Amén. El Obispo consagrante se sienta y unge las manos del
Nuevo Obispo con el Santo Crisma y dice Obispo Consagrante: Que estas manos sean consagradas
y santificadas para la obra del Orden Pontifical y que por esta unción con el
Santo Crisma de santificación, En el Nombre del † Padre y del †Hijo y del †
Espíritu Santo … Todos: Amén. Obispo Consagrante: [Hace la señal de la cruz sobre
el corazón y luego sobre las manos], del Nuevo Obispo diciendo: Que abundes
en plenitud de bendición + espiritual, de modo que todo lo que + bendigas en
el nombre de Jesucristo, sea bendito y todo lo que santifique sea santificado
y que la imposición de estas consagradas manos, sirva de salvaguarda
espiritual, de todo el pueblo de Dios y en especial del pueblo de… En el
Nombre del † Padre y del †Hijo y del † Espíritu Santo … Todos: Amén. Las manos consagradas del Nuevo Obispo se juntan [Derecha
sobre la izquierda], y se le coloca una faja de lino o dacrón blanco al
rededor de ellas. La faja se suspende del cuello del Nuevo Obispo. El Obispo
consagrante se limpia las manos con limón, agua y alcohol y procede a
bendecir en el nombre de Jesucristo el Báculo, la Cruz pectoral y el
anilllo…. Obispo consagrante [Toma el Báculo en sus manos]:
Eterno Dios Trino y Uno, desde tu gran trono, derrama + en éste Báculo tu
séptuple fuego, de modo que sea una nueva vara de poder para el gobierno
terrenal y espiritual de esta tu Iglesia. Que todos los gobiernos del mundo y
en especial el de…y cada una de las autoridades civiles y de cada naturaleza
organizacional, sean bendecidas junto a este símbolo de poder y autoridad, En
el Nombre del † Padre y del †Hijo y del † Espíritu Santo … Todos: Amén. Obispo consagrante [Toma el Pectoral en sus manos]:
Dios Todopoderoso, que por tu santísima voluntad te ofreciste en sacrificioen
la cruz, por el mundo y por esta limitación de ti mismo santificastes el
signo de la bendita cruz, haciéndolo para siempre suyo, permite que este
pectoral sea un radiante sol de luz y brillantez en la persona de este tu
hijo y que nada ni nadie lesione la inteligencia y la astucia de este tu
amado hijo que hoy llama a tu servicio de una manera especial y particular y
que ninguna oscuridad toque la integridad de la mision que hoy encomienda, En
el Nombre del † Padre y del †Hijo y del † Espíritu Santo … Todos: Amén. Obispo consagrante [toma el Anillo en sus manos]:
Bendice oh Padre de bienestar y de prosperidad, este anillo de oro puro, para
que este hijo tuyo tenga prosperidad y abundancia en cada día de su vida, En
el Nombre del † Padre y del † Hijo y del † Espíritu Santo … Obispo Consagrante [Le impone cada uno de los
elementos consagrados]: Recibe este Báculo y maneja con sumo cuidado el poder
y la autoridad y debes recordar que el único poderoso y eterno es Dios…
Recibe este Pectoral y debes saber que cada vez que ames a un hijo o hija de
Dios, aumentará en ti la destreza, el bienestar y la sabiduría que vienen del
Poderoso… Recibe este anillo y desde hoy estas unido en Santo Matrimonio a
Cristo y a su santa Iglesia y tu unirás a otros muchos a Cristo a través de
esta Iglesia… En el Nombre del † Padre y del † Hijo y del † Espíritu Santo Todos:
Amén. Obispo Consagrante [Le entrega la Santa Palabra y el
Nuevo Obispo recibe la Biblia]: Recibe el Libro de los Santos Evangelios y la
Palabra de Dios, y se instructor de sabiduría y verdad… En el Nombre del †
Padre y del † Hijo y del † Espíritu Santo … Todos: Amén. Obispo Consagrante [invita al Nuevo Obispo a subir
al altar]: El Obispo tiene entre sus deberes y le corresponde: Consagrar,
ordenar, ofrecer sacrificios, ungir, bendecir, atar, desatar, bautizar,
confirmar, presidir, interpretar y juzgar… [Repite lo mismo para los otros
‘Obispo Coadjutor Electoy Obispo Sufragáneo Electo’] Ahora el Obispo consagrado, clérigos y fieles se
arrodillan, y entonces se cantará o rezará el Veni, Creator Spiritus,
empezando el Obispo Presidente, y alternando con él los Obispos y otras
personas que estuvieren presentes, puestos de pie |
|
|
Veni, Creator Spiritus. (Todos)
Inflama
el alma en santo amor. Con tu bendita unción nos das Aviva y vierte en nuestro ser El Padre, el Hijo y de los dos Terminado esto, el Obispo Presidente dirá, Señor, oye nuestra oración. Resp. Y llegue a
ti nuestro clamor. Oremos. Obispo: DIOS
Todopoderoso, y Padre misericordiosísimo, que, por tu infinita bondad, nos
diste a tu único y muy amado Hijo Jesucristo, para que fuese nuestro
Redentor, y el Autor de la vida eterna; quien, habiendo consumado nuestra
redención por su muerte, y después de su ascensión a los cielos, derramó
abundantemente sus dones sobre los hombres, constituyendo a unos, Apóstoles;
a otros, Profetas; a otros, Evangelistas; a otros, Pastores y Doctores, para
la edificación y perfección de su Iglesia; Concede, te suplicamos, a este tu
siervo, tal gracia, para que siempre esté dispuesto a proclamar tu Evangelio,
las buenas nuevas de nuestra reconciliación contigo, por doquiera, y para que
use la autoridad que se le concede, no para destrucción, sino para salvación;
no para dañar, sino para socorrer: de modo que, cual siervo fiel y prudente
dé a su debido tiempo a tu familia lo que le corresponde, y que obtenga al
fin el gozo sempiterno; mediante Jesucristo nuestro Señor, que contigo y el
Espíritu Santo es un solo Dios que vive y reina, por los siglos de los
siglos. Amén. |
|
El Obispo presidente de la ceremonia se dirige al pueblo de Dios con su Homiliía
de consagración Episcopal. Todos los obispos presentes y el pueblo de Dios, se
sientan. Los tres nuevos obispos deben sentarse mirando al pueblo de Dios y
sobre el altar:
Ofrecimiento de la Hostia
El Sacerdote ofrece la Hostia grande (y también las pequeñas si las
ubiere), Levantando la patena con la Hostia, dice:
|
|
Celebrante: Recibe, oh Padre Santo, omnipotente y eterno Dios, esta
que va a ser Hostia inmaculada y que yo, indigno siervo tuyo, te ofrezco a
Ti, mi Dios vivo y verdadero, por mis innumerables pecados, ofensas y
negligencias, y por todos los circunstantes, así como también por todos los
fieles cristianos vivos y difuntos; a fin de que a mí y a ellos nos aproveche
para la salvación y vida eterna. Así sea. |
El Sacerdote echa en el Cáliz UN poco de vino con unas gotas de agua,
símbolo el vino de la Divinidad y el agua de la Humanidad. Jesús, Hijo de Dios,
Dios y Hombre, va a ofrecerse sobre el altar, y, con Él, se ofrecerán, unidos
al Celebrante, todos los asistentes. Todos los fieles, juntos con Jesucristo,
formamos un cuerpo misterioso, un cuerpo místico: Jesucristo es la cabeza y
nosotros los miembros.
|
|
Celebrante: Oh Dios, † que maravillosamente formaste la naturaleza
humana y mas maravillosamente la reformaste: haznos, por el misterio de esta agua
y vino, participar de la divinidad de Aquel que se digno hacerse participante
de nuestra humanidad, Jesucristo, tu Hijo Señor nuestro, que, Dios como es,
contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de
los siglos. Así sea. |
Ofrecimiento del
Cáliz
Lo mismo que ha ofrecido antes la Hostia, el Celebrante ofrece ahora el
Cáliz.
|
|
Celebrante: Te ofrecemos, Señor, el Cáliz de salvación, implorando de
tu clemencia que llegue en olor de suavidad hasta el acatamiento de tu Divina
Majestad, para nuestra salvación y la de todo el mundo. Así sea. |
Ofrecimiento del Sacerdote y de los fieles
|
|
Celebrante: Recíbenos, Señor, animados de un espíritu humilde y de un
corazón arrepentido: y tal efecto produzca hoy nuestro sacrificio en tu
presencia, que del todo te agrade, oh Señor y Dios nuestro! |
Y bendiciendo las ofrendas, el Celebrante continúa:
|
|
Celebrante: Ven, oh Dios santificador, omnipotente y eterno, y ben dice este sacrificio preparado para gloria de tu santo nombre! |
SEGUNDA INCENSACIÓN
Esta nueva incensación tiene por objeto honrar el Cáliz y la Hostia
ofrecidos, el altar, el Celebrante, los Ministros sagrados, y todos los fieles
asistentes, envolviéndolo todo en una misma oleada de fervorosa oración.
Antes de hacer uso del incienso, el Celebrante lo bendice diciendo:
|
|
Por la intercesión de San Miguel Arcángel, que asiste a la diestra del
altar de los perfumes, y de todos sus elegidos, dignese el Señor ben † decir
este incienso y recibirlo en olor de suavidad. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Así sea. |
Empieza por incensar las ofrendas, diciendo:
|
|
Suba, oh Señor, hasta Ti este incienso que Tú has bendecido, y
descienda sobre nosotros tu misericordia. |
Ahora inciensa el Crucifijo y el altar, diciendo:
Salmo 140
|
|
Suba mi oración, oh Señor, como sube este incienso; valga la elevación
de mis manos como el sacrificio vespertino. Pon, oh Señor, guarda a mi boca y
un candado a mis labios, para que mi corazón no se desahogue con expresiones
maliciosas, buscando cómo excusar mis pecados. |
Y al entregar el incienso al Diácono, le dice:
|
|
Encienda el Señor en nosotros el fuego de su amor y la llama de su
eterna caridad. Así sea. |
Y el Diácono inciensa al Celebrante y a los Ministros, y si hay Coro, al
clero, y el turiferario inciensa con tres golpes al pueblo en general.
Lavatorio de las manos
El Celebrante, aunque tiene las manos limpias, se las lava para expresar
el deseo que tiene de la pureza interior, tan necesaria para tratar con Dios. Entre
tanto reza el Salmo 25.
Salmo 25
|
|
Lavaré mis manos entre los inocentes; y me pondré oh Señor, al
servicio de tu altar. Para hacerme eco de los cánticos de alabanza, y
proclamar todas tus maravillas. |
|
|
Para hacerme eco de los canticos de alabanza, y proclamar todas tus
maravillas. |
|
|
Yo he amado, oh Señor, el decoro de tu casa, y la mansión de tu
gloria. |
|
|
No pierdas, Dios mio, mi alma con los impios, ni mi vida con los
hombres sanguinarios. |
|
|
Cuyas manos estan manchadas de maldad, y su diestra cargada de
sobornos. |
|
|
Yo, en cambio, he procedido con inocencia; librame Tu y ten piedad de
mi. |
|
|
Mi pie ha andado por el camino recto: por lo que podre alabarte, oh
Senor en las asambleas de los fieles. |
|
|
Gloria al † Padre al †Hijo y al † Espíritu Santo … |
|
|
Todos: Como era en un principio por los siglo de los siglos Amen... |
Recomendación de la Hostia y del Cáliz
Volviendo al medio del altar e inclinado, el sacerdote recomienda a la
Sma. Trinidad el Sacrificio que está celebrando para gloria de Dios, honra de
los Santos y provecho de los hombres, diciendo:
|
|
Recibe, oh Trinidad Santa, esta oblación que te ofrecemos en memoria
de la Pasión, Resurrección y Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo y en honor
de la bienaventurada siempre Virgen Maria, del bienaventurado San Juan
Bautista y de los Santos A[postóles San Pedro y San Pablo, y de éstos y de
todos los Santos; para que a ellos les sirva de honor y a nosotros nos
aproveche para la salvación, y se dignen interceder por nosotros en el cielo
aquellos de quienes hacemos memoria en la tierra. Por el mismo Jesucristo
Nuestro Señor. Así sea.. |
Intercambio de
oraciones
El sacerdote besa el altar, se vuelve hacia el pueblo y, abriendo y
cerrando los brazos como para abrazar a todos en nombre de Cristo, cuyas veces
está haciendo, se encomienda a sus oraciones diciendo:
|
|
Orad, hermanos, a fin de que mi sacrificio y el vuestro, sea aceptado
en el acatamiento de Dios, Padre omnipotente |
Y el pueblo le responde, orando por él, en estos términos:
Todos:
|
|
El Señor reciba de tus manos este Sacrificio, para alabanza y gloria
de su nombre, y para nuestro provecho y el de toda su Santa Iglesia. Amen. |
Oración-Secreta
La Oración-Secreta puede ser una, dos, tres, o más, según haya sido el
número de las "Colectas"
- Prefacio
A modo de introducción, entre Celebrante y monaguillo (o el coro en las
Misas cantadas), se entabla el siguiente diálogo:
|
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Celebrante: Por todos los siglos de los siglos |
|
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Todos:
Así sea. |
|
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. Todos: Y con Tu espíritu |
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Celebrante:
¡Arriba los corazones! |
|
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Todos: Ya los tenemos unidos al Señor |
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|
Celebrante: Demos gracias al Señor Dios nuestro. |
|
|
Todos: Digno y justo es. |
|
|
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos
gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno
Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios,
eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad
de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado,
acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo,
sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola
verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas,
la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los
Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de
cantar diariamente, diciendo a coro: |
Y dicen todos de rodillas
|
|
Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de los Ejércitos. Llenos están
los cielos y la Tierra de tu gloria. Hosanna en las alturas: Bendito el que
viene en nombre del Señor. Hosanna en las alturas. |
CANON DE LA MISA
Plegaria por la Iglesia
El Celebrante, levantando los Brazos y los ojos hacia el Crucifijo, Como para acercárselo más a Cristo y mejor identificar el Calvario con el Altar, reza profundamente inclinado y en silencio:
|
|
Te pedimos, pues, y humildemente te rogamos, oh Padre clementísimo,
por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que recibas y bendigas estos † dones,
estas † ofrendas y estos † santos y puros sacrificios; que te ofrecemos, en
primer lugar, por tu Santa Iglesia católica, para que te dignes darle la paz,
guardarla, unificarla, y gobernarla en toda la redondez de la tierra,
juntamente con tu siervo nuestro Patriarca Supremo de las Americas … y
nuestro Arzobispo Primado Universal …, y el Arzobispo de Canterbury …, Por todos
los clérigos del anglicanismo universal y del cristianismo sin fronteras, Por
todos los Patriarcas Ortodoxos, por toda la Iglesia Ortodoxa, Y por todos los
pastores y líderes de las distintas denominaciones de Iglesias cristianas dispersas
en el mundo y en especial por aquellos que hacen una labor pastoral en …. Te
pedimos Señor con especial agrado por la obra de los nuestros clérigos, monjas,
monjes, misioneros, misioneras, ministros, ministras, diáconos, seminaristas,
diaconisas, presbíteros, obispos, y azobispos, y por todos los creyentes de
los diferentes credos que proclaman tu Nombre Santo, |
"Momento" de los vivos”
El Celebrante extiende y junta las manos mirando la Cruz, reza las
primeras palabras de la siguiente oración (hasta N., N.), y, después de una
breve pausa, para encomendar a algunas personas en particular y nominalmente,
prosigue lo demás:
|
|
Acuérdate, Señor, de tus siervos y siervas de … y de todos los
circunstantes, cuya fe y devoción te son conocidas; por los que te ofrecemos,
o que ellos mismos te ofrecen, este sacrificio de alabanza, por sí y por
todos los suyos, por el rescate de sus almas, y por su salud y bienestar
corporal; y que también te tributan sus homenajes a Ti, Dios eterno, vivo y
verdadero. |
Conmemoración de los Santos
Para que la oración de la Iglesia militante sea mejor atendida por Dios
Padre, invoca ahora el Celebrante la intercesión de la Sma. Virgen y de los
Santos de la Iglesia triunfante, en cuyo honor se ofrece también este
Sacrificio:
|
|
Unidos por la comunión de los Santos en especial con San Lorenzo y San
Esteban, quienes son los Santos Patrones de la Iglesia Anglicana
Latino-Americana 1975, que murieron dando testimonio como Diáconos de tu
Iglesia santa. Y honrando, primeramente, la memoria de la gloriosa siempre
Virgen Santa María de Walsingham, Madre de Jesucristo, Señor y Dios nuestro,
y la de tus bienaventurados Apóstoles y Mártires: Pedro y Pablo, Andrés,
Santiago, Juan, Tomás, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo,
Lino, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisogono, Juan y Pablo,
Cosme y Damián, y de todos tus Santos; te pedimos, por sus meritos e
intercesión, nos concedas ser fortalecidos en todo con el auxilio de tu
protección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Así sea |
Jesucristo, nuestra Víctima Cumplido el deber de caridad de encomendar a
Dios a la Iglesia militante y triunfante, el Celebrante concentra toda la
atención sobre el Cáliz y la Hostia, y extiende sobre ellos ambas manos como
para descargar sobre Jesucristo todos nuestros pecados y responsabilidades y
constituirlo nuestra Víctima.
|
|
Por lo mismo, Señor, te rogamos te dignes admitir favorablemente esta
ofrenda en testimonio de nuestra dependencia y de toda tu familia: y hacer
que pasemos, en paz contigo, los días de nuestra vida, que nos veamos libres
de la condenación eterna y seamos por Ti incluidos en el número de tus
escogidos. Por
Jesucristo Nuestro Señor. Así sea. |
El Celebrante hace algunas señales de la cruz sobre el pan y el vino.
El monaguillo toca la campanilla y, en las Misas rezadas, sube a la
grada para levantar la casulla desl sacerdote, facilitándole así sus
movimientos.
|
|
La cual ofrenda, suplicamoste, oh Dios, te dignes ordenar sea ben dita, adscri†ta, ratifi†cada, racional y agradable: de suerte que se
convierta, para nuestro provecho, en el Cuer†po y San†gre de tu muy amado
Hijo Jesucristo, Nuestro Señor. |
LA CONSAGRACIÓN
Consagración y elevación de la Hostia
Ha llegado el momento más solemne de la misa. Por orden del Señor se VA a
renovar la última Cena. "El Sacrificio que se ofrece sobre el altar, dice
el Concilio de Trento, es el mismo que fue ofrecido sobre el Calvario: es el
mismo Sacerdote, la misma Víctima". Aunque nuestro Señor se halla todo
entero bajo cada una de las Especies consagradas, puesto que ya no puede morir,
el pan es cambiado en el Cuerpo de Jesucristo y el vino en su Sangre. De un
modo incruento, aunque maravilloso, hállase sobre el altar representado el monte
Calvario, en el cual la Sangre de Jesús quedó separada de su sagrado Cuerpo
El Sacerdote toma primero la Hostia con ambas manos, diciendo y haciendo
lo que el siguiente texto evangélico indica, y, después de consagrarla, la eleva,
para adorarla él y ofrecerla a la adoración de todos los asistentes:
|
|
EL CUAL, LA VÍSPERA DE SU PASIÓN, TOMÓ UN PAN EN SUS SANTAS Y
VENERABLES MANOS, Y LEVANTANDO LOS OJOS AL CIELO EN DIRECCIÓN A TI, OH DIOS,
SU PADRE OMNIPOTENTE, DÁNDOTE LAS GRACIAS, LO BEN†DIJO, LO PARTIÓ Y SE LO DIO
A SUS DISCÍPULOS, DICIENDO: TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTE ES MI
CUERPO, QUE SERA ENTREGADO POR TODOS VOSOTROS |
El ayudante toca la campanilla al hacer el Sacerdote la genuflexión, al
elevar la Hostia y al arrodillarse de nuevo.
Todos: Mirando a la Hostia santa, dicen como Santo Tomás:
"¡Señor mío y Dios mío!".
Consagración y elevación del Cáliz
El Celebrante toma ahora con ambas manos el Cáliz, diciendo y haciendo
lo que el siguiente texto evangélico indica, y después de consagrarlo, lo eleva,
para adorarlo él y ofrecerlo a la adoración de los asistentes:
|
|
DE IGUAL MODO, AL TERMINAR LA SANTA CENA TOMÓ TAMBIÉN ESTE PRECIOSO
CÁLIZ EN SUS SANTAS Y VENERABLES MANOS, Y DÁNDOTE DE NUEVO GRACIAS, LO BENDI†JO,
Y SE LO DIO A SUS DISCÍPULOS, DICIENDO: TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL. CUANTAS
VECES HICIEREIS ESTO, HACEDLO EN MEMORIA DE MI |
||
|
|
|
|
Ya está obrado el milagro de la transubstanciación. Lo que hay ahora
sobre el altar ya no es pan Ni vino, sino el verdadero Cuerpo y Sangre del
Señor. Jesucristo está aquí vivo y glorioso, Como en el cielo. Eso enseña la Fe
y eso debemos creer, aunque a nuestros sentidos les parezca otra cosa. Lo
creemos, porque Dios nos lo asegura y Dios no puede engañarnos.
Conmemoración de la Pasión, Resurrección
y Ascensión del Señor
La Víctima está inmolada sacramentalmente; el sacerdote va a ofrecerla
al Padre, recordando el encargo de Jesús y los principales misterios de la vida
del Salvador. Continúa con los brazos extendidos:
|
|
Por lo cual, oh Señor, acordándonos nosotros tus siervos y tu pueblo
santo, así de la dichosa Pasión de tu mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo,
como de su resurrección del sepulcro, y de su gloriosa Ascensión a los
cielos: ofrecemos a tu Majestad, de entre tus dones y dádivas, una Hostia † pura, una Hostia † santa,
una Hostia † inmaculada, el Pan † santo de la vida eterna y el Cáliz † de perpetua salvación. |
Si Dios aceptó los sacrificios del Antiguo Testamento, figuras tan sólo
del Sacrificio del Calvario, con mayor motivo aceptará el del altar.
Recomendación del Sacrificio
Y sigue orando, con los Brazos extendidos, para encomendar a Dios Padre
el Sacrificio eucarístico que está celebrando.
|
|
Sobre las cuales ofrendas dígnate mirar con ojos favorables y
semblante apacible, y aceptarlas como tuviste a bien aceptar los dones de tu
siervo el inocente Abel, y el Sacrificio de nuestro Patriarca Abrahán, asi
como también el que te ofreció tu Sumo Sacerdote Melquisedec: sacrificio
aquel santo, hostia inmaculada. |
El sacerdote se inclina profundamente, y recuerda que la Hostia inmolada
en el altar de nuestras Iglesias es aquel Cordero "inmolado" que está
en el cielo sobre el altar de oro "delante del trono de Dios" (Apoc.
3.) Comulgar de tal Hostia es sentarse en la mesa del Padre celestial, con quien
Jesucristo nos ha reconciliado mediante el sacrificio de la cruz y del altar.
|
|
Humildemente te suplicamos, oh Dios todopoderoso, que mandes
transportar estas ofrendas por manos de tu santo Ángel a tu altar
celestial y hasta el acatamiento de tu
divina Majestad: a fin de que todos cuantos, comulgando en este altar,
recibiéremos el santo Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, seamos colmados de todas
las bendiciones y gracias celestiales. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. |
El Celebrante ruega ahora por los difuntos. "Por las Almas que son
aliviadas Durante el Sacrificio ofrecido a su intención", dice S.
Jerónimo. El Sacerdote extiende y junta las manos mirando el Crucifijo, reza
las primeras palabras de la siguiente oración (hasta N. N:), y, después de una
breve pausa para encomendar a Dios algunos difuntos en particular y
nominalmente, prosigue lo demás con los ojos fijos en la Hostia.
|
|
Acuérdate también, Señor, de tus siervos y siervas de America y el Mar
Caribe, que nos han precedido con la señal de la fe y duermen el sueño de la
paz. A ellos. Oh Señor, y a todos los que descansan en Cristo, rogamoste los
coloques en el lugar del refrigerio, de la luz y de la paz. Por
el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Así sea. |
Oración por nosotros, los pecadores
Un golpe de pecho, y una declaración rotunda y sincera de nuestra
condición de pecadores es lo que mejor cuadra ahora, en presencia de la sagrada
Víctima, al pedir por caridad un lugar en el cielo en compañía de todos
los Santos. Se une así, al recuerdo de la Iglesia purgante el de la militante y
triunfante.
|
|
También a nosotros, tus siervos pecadores, que confiamos en la
abundancia de tu misericordia, dígnate darnos participación y entrada con tus
Santos Apóstoles y Mártires: con Juan, Esteban, Lorenzo, Matías, Bernabé,
Ignacio, Alejandro, Marcelino, Pedro, Felicidad, Perpetua, Águeda, Lucía,
Inés, Cecilia, Anastasia, y todos tus Santos: en cuya compañía te rogamos nos
admitas, no en atención a nuestros meritos, sino por tu gran misericordia. Por
Jesucristo Nuestro Señor. Así sea. |
Y trazando tres veces la señal de la cruz sobre la Hostia y el Cáliz, el
Sacerdote prosigue diciendo:
|
|
Por quien siempre produces, oh Señor, todos estos bienes, los santi † ficas, los vivif † icas, los ben † dices y nos los otorgas. |
Fin del "Canon" y pequeña elevación
Y trazando cinco nuevas cruces (esta vez con la Hostia consagrada) y la
siguiente fórmula de alabanza o dosología, termina la serie de preces que
componen el "Canon":
|
|
POR ÉL † Y CON ÉL † Y EN ÉL † A TI, DIOS PADRE †
OMNIPOTENTE, EN UNIDAD CON EL ESPÍRITU † SANTO, SEA TODO HONOR Y GLORIA. Celebrante: Por todos los siglos de los siglos. Monaguillo:
Así sea |
Retengamos esta gran verdad "Por Cristo, con Cristo y en Cristo,
damos a Dios (en la santa Misa) todo honor y toda gloria". De ahí que la
Misa sea el homenaje más grande y más valoso de cuantos podamos tributar en
Este mundo a la Divinidad.
Oración Dominical
El Celebrante empieza ahora la preparación inmediata a la Comunión con
la Oración del "Padrenuestro", que compuso Dios a través de Jesucristo
y que enseñó a los Apóstoles Jesucristo mismo.
El Celebrante no se atreve a rezarla sin pedirle a Dios, con una frase
previa, su beneplácito:
|
|
Celebrante: Oremos. - Teniendo en cuenta la orden del Señor y
aleccionados por el divino Maestro, nos atrevemos a exclamar: |
|
|
Padre nuestro, que estás en los cielos. Santificado sea el tu nombre.
Venga a nos el tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el
cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes
caer en la tentación. |
|
|
Todos: Mas líbranos del mal Celebrante: Así sea. |
E insistiendo en la última petición del Padrenuestro: "Mas líbranos
del mal", digámosle a Dios de qué males queremos que nos libre por la
intercesión de la Virgen y de todos los santos;
|
|
Líbranos, si, Señor, de todos los males pasados, presentes y futuros;
y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen Maria, Madre de Dios, y de
tus bienaventurados Apóstoles San Pedro, San Pablo y San Andrés, y todos los
demás Santos danos bondadosamente la paz en nuestros días; a fin de que,
asistidos con el auxilio de Tu misericordia, estemos siempre libres de pecado
y al abrigo de cualquier perturbación. Por el mismo Jesucristo, Señor nuestro
e Hijo tuyo, que, Dios como es, contigo vive y reina en unidad del Espiritu
Santo. Por
los siglos de los |
|
|
Todos:
Así sea. |
Fracción de la
Hostia
El Celebrante divide ahora la Hostia grande en tres partes, la menor de
las cuales arroja en el Cáliz después de hacer sobre él, con ella, tres cruces
diciendo:
|
|
Celebrante: La paz † del Señor † sea siempre con † vosotros. Todos: Y con tu espíritu |
El Celebrante deja caer en el Cáliz la partícula de la Hostia.
|
|
Celebrante: Que esta mezcla de los elementos consagrados del Cuerpo y
Sangre de nuestro Señor Jesucristo, nos aproveche a quienes la recibimos,
para la vida eterna. Así sea |
Oración preparatoria para la Comunión:
Los "Agnus Dei"
Para que nuestra Alma se purifique más y más y se sature de compunción,
invoquemos la misericordia del mismo "Cordero de Dios" que vamos a
recibir, y expresemos nuestra contrición dándonos tres golpes de pecho y
diciendo lo que dijo S. Juan Bautista señalando a los judíos al Mesías que los
debía salvar:
|
|
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡ten misericordia de
nosotros! Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡ten misericordia de
nosotros! Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ¡danos la paz! |
Oración por la paz
Inclinado el Sacerdote sobre la sagrada Hostia, como quien habla boca a
boca con un amigo, reza la siguiente oración por la paz, que nosotros hemos de
rezar también con la confianza que debe inspirarnos el ver a Dios en el Altar
en estado de Víctima y al alcance, puede decirse, de nuestra mano:
|
|
Señor Jesucristo, que dijiste a tus Apóstoles: Mi paz os dejo, mi paz
os doy; no te fijes en mis pecados, sino en la fe de tu Iglesia, a la cual
dígnate pacificarla y unirla conforme a tu voluntad. Tú que vives y reinas
por todos los siglos de los siglos. Así sea. . |
En las misas solemnes (excepto en las de Difuntos y en las del Jueves
Santo) el Celebrante y los diáconos se dan en Este momento el ósculo de Paz.
Últimas oraciones preparatorias
Para la Comunión
Y siguen estas dos últimas oraciones, rebosante la primera de confianza,
y llena la segunda de humildad.
|
|
Oh Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que, por voluntad del Padre y
con la cooperación del Esíritu Santo, diste la vida al mundo por tu muerte:
líbrame, por tu sagrado Cuerpo y Sangre de todas mis iniquidades y de todos
los demás males, y haz que cumpla siempre tus mandamientos y no permitas que
jamás me aparte de Ti, quien sienfo Dios, vives y reinas con el mismo Dios
Padre y con el Espíritu Santo, Por los siglos de los siglos. Así sea. La comunión de tu Cuerpo, Señor Jesucristo, que yo indigno me atrevo a
recibir ahora, no se me convierta en motivo de juicio y condenación; sino
que, por tu misericordia, me sirva de protección para alma y cuerpo
y de medicina saludable. Tú, que siendo Dios, vives y reinas con Dios Padre
en unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Así
sea. |
Comunión del
Celebrante
El Sacerdote junta las dos partes de la Hostia, preparándose para
consumirla, y dice:
|
|
Recibiré el Pan celestial, e invocare el Nombre del Señor. |
Con la Hostia en la mano izquierda y sobre la patena, y dándose golpes
de pecho, el Sacerdote dice tres veces, confesando su indignidad:
|
|
Señor, yo no soy digno de que entres en mi pobre morada, mas di una
sola palabra y mi alma será salva. (Tres veces) |
Y comulga bajo la especie de PAN, diciendo:
|
|
El Cuerpo de Nuestro Señor † Jesucristo guarde mi alma para la vida
eterna. Así sea. |
Y mientras recoge sobre el corporal las partículas que Han podido
desprenderse de la Hostia grande, se prepara a consumir el Cáliz, diciendo:
|
|
¿Con que corresponderé yo al Señor por todo cuanto El me ha dado?
Sumiré el Cáliz de salvación e invocaré al Señor con cánticos de alabanza, y
me pondré a salvo de mis enemigos |
Y comulga bajo la especie de VINO, diciendo:
|
|
La Sangre de Nuestro Señor † Jesucristo guarde mi alma para la vida
eterna. |
Comunión de los fieles
Mientras el Celebrante comulga con el Cáliz, el Monaguillo y los fieles
rezan el acto de contricción, preparándose para la comunión:
|
|
Yo, pecador, me confieso a Dios [A discreción del Obispo presidente]. |
Y el Celebrante, vuelto hacia el pueblo, absuelve a los comulgantes
diciendo:
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Celebrante: Dios Todopoderoso tenga misericordia de vosotros, y
perdonados vuestros pecados, os lleve a la vida eterna Todos: Así sea. Celebrante: El Señor todopoderoso y misericordioso os conceda la
absolución † y el perdón de vuestros pecados. Todos:
Así sea. |
Y mostrando la sagrada Hostia, para que al mirarla hagan un acto de fe
en la real presencia de Jesús Sacramentado, a quien van a recibir como manjar,
dice:
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Celebrante: Ved aquí el Cordero de Dios, ved aquí al que quita los
pecados del mundo. |
Y repite tres veces y los fieles con él, dándose golpes de pecho:
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Señor, yo no soy digno de que entres en mi pobre morada, mas di una
sola palabra y mi alma será salva. (Tres veces) |
Y se acercan a comulgar ordenadamente, con suma modestia y devoción, y
los que no comulgan de hecho se unen a los comulgantes con el deseo. Al
administrar la comunión, el Sacerdote dice cada vez:
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El Cuerpo de Nuestro Señor †Jesucristo guarde tu alma para la vida
eterna. Así sea |
Acción de
gracias
Terminada la Comunión del Celebrante y de los fieles, sigue la acción de
gracias, que el Sacerdote empieza al mismo tiempo que purifica el Cáliz, en
esta forma:
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Lo que hemos recibido, oh Señor, con la boca, acojamoslo con alma
pura; y este don temporal se convierta para nosotros en remedio sempiterno. Tu Cuerpo Señor, que he comido, y tu sangre que he bebido, se adhieran
a mis entranas; y haz que ni mancha de pecado quede ya en mi, después de
haber sido alimentado con un tan santo y tan puro Sacramento: Tu que vives y
reinas por los siglos de los siglos. Así sea. |
Comunión y
Postcomunión
La "Comunión" es una antífonilla, resto del salmo que
antiguamente cantaba la Schola al acercarse el pueblo a recibir la Comunión. La
"Oración Postcomunión", corresponde, en número a la
"Colecta" y a la "Secreta". El Sacerdote, dirigiéndose al
Misal, reza la antífona llamada "Comunión". Antes de rezar la
"Oración Postcomunión", se vuelve al pueblo y dice:
El Nuevo Obispo sale desde el Altar Mayor y camina rumbo a la salida del
Templo (Lo acompaña el Diácono y 12 varones revestidos con Albas Blancas).
Vuelve a entrar con todo el grupo, bendiciendo a todos los cristianos presentes
y se sienta en la Silla o Trono, escogido para Él Como nueva autoridad
eclesiástica de …. Antes de sentarse bendice al Obispo Presidente de la
ceremonia. Al final sentado bendice a todos los cristianos presentes empezando
por su propia esposa, su hijo (si es casado y tiene hijos), y a las Aitoridades
IAL-MAAC.
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
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Todos: Y con tu espíritu. |
Y después de la Postcomunión, repite el mismo saludo:
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Celebrante: El Señor sea con vosotros. |
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Todos: Y con tu espíritu. |
Despedida
Y nos despide diciendo:
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Celebrante: Idos la Misa ha concluido. |
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Todos: Gracias sean dadas a Dios. |
En lugar del "ite missa EST", en las misas en que no se ha
habido "Gloria in excelsis" se dice:
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Celebrante:
Bendigamos al Señor. |
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Todos: Gracias sean dadas a Dios. |
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Bendición
final |
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El Celebrante profundamente inclinado sobre el altar, recomienda a la
Santísima Trinidad el Sacrificio que acaba de celebrar, diciendo: |
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Séate agradable, Trinidad Santa, el homenaje de mi ministerio, y ten a
bien aceptar el Sacrificio que yo, indigno, acabo de ofrecer en presencia de
tu Majestad, y haz, que, a mi y a todos aquellos por quienes lo he ofrecido,
nos granjee el perdón, por efecto de tu misericordia. Por
J. N. S. Así sea. |
||
Y levantando la mano derecha y haciendo con Ella una cruz en el aire,
bendice a los fieles (que deben estar de rodillas), diciendo:
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Celebrante: Bendíganos Dios todopoderoso, Padre †e Hijo † y † Espíritu Santo. Todos:
Así sea. |
El Obispo consagrante bendice la Mitra y la Capa Pluvial del Nuevo
Obispo y los asistentes ayudan a colocar la Mitra y la capa pluvial al
Nuevo Obispo y el Obispo consagrante dice:
Obispo consagrante: Recibe esta Mitra con que te corono hoy para el
servicio de Nuestro Amadísimo Señor [El nuevo obispo sale hasta la puerta de
entrada del templo y entran bendiciendo al pueblo de Dios, se sientan en su
trono Episcopal y bendicen a todos los obispos y al pueblo de Dios. Deben
bendecir primero a las autoridades IAL-MAAC, en señal de sencillez y humildad
de la primera autoridad como “Primero entre iguales”.
Bendicion Final y despedida
Obispo consagrante: El Senor este con vosotros …
Todos: Y con tu espíritu …
Obispo consagrante: La paz de Dios que excede a todo entendimientos, guarde
vuestars almas y vuestros cuerpos, en el Nombre del Padre †, Del Hijo †, y del
Espiritu Santo † …
Todos: Amen
Obispo consagrante (o el nuevo obispo): Podeis iros em Paz, la Santa
Misa há terminado ...
Todos: Demos gracias a Dios…
El Obispo consagrante y todos los clérigos acompañantes de la celebración, salen a la puerta principal del templo y saludan a todos los presentes que salen del altar a sus casas o a la cena o agasajo de consagración episcopal.
Opcional y a discreción del Obispo Consagrante
Mientras tanto el Obispo presidente continua orando en
el altar ...
Último Evangelio quien aunque es Dios y hombre no es
él dos sino un solo Cristo y así como en él, están indisolublemente dos
naturalezas unidas, así puedas tu unir en ti para siempre, los atributos de
sabiduría y amor.
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Celebrante: El Señor sea con vosotros … Todos: Y con tu espíritu. Celebrante: Principio de santo Evangelio según San
Juan. Todos: Gloria a Ti, Señor Celebrante: En el principio existia el Verbo y el
Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio en Dios.
Por El fueron hechas todas las cosas: y sin El no se ha hecho cosa alguna de
cuantas han sido hechas. En el estaba la vida, y la vida era la luz de los
hombres: y esta luz resplandece en medio de las tinieblas, mas las tinieblas
no la recibieron. Hubo un Hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Este
vino como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por el todos
creyesen. No era el la luz, sino el que debía dar testimonio de la Luz. (El
Verbo) era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este
mundo. En el mundo estaba, y el mundo no le conoció. Vino a los suyos, y los
suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, que son los que
creen en su nombre, dioles potestad de llegar a ser hijos de Dios: los cuales
nacen no de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del
hombre, sino de Dios. Y EL VERBO SE HIZO CARNE (genuflexión) y habitó en
medio de nosotros: y nosotros hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito
del Padre, lleno de gracia y de verdad. Todos: Gracias sean dadas a Dios. |
Oraciones
Adicionales
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Celebrante: Dios te salve María, llena eres de
gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Pueblo: Santa María, Madre de Dios, ruega por
nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen. (tres veces) |
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Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida,
dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve, a ti clamamos los
desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este
valle de lágrimas. Ea pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a
Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh
clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce siempre Virgen María! |
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S.: Ruega por nosotros Santa Madre de Dios |
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P.: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de Nuestro Señor Jesucristo. |
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M.:Así sea. |
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S.: Oremos. - .Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza!
Mira propicio al pueblo que a Ti clama; y por la intercesión de la gloriosa e
inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, su esposo, y de
tus santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos; Escucha
misericordioso y benigno las suplicas que te dirigimos pidiéndote la
conversión de los pecadores, la exaltación y libertad de la Santa Madre
Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor P.: Así sea. |
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S.: San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla,
sed nuestro amparo contra la maldad y acechanzas del demonio. Reprímale Dios,
pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al
infierno con el divino poder, a Satanás y a los otros espíritus malignos que
andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. |
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M.: Así sea. |
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S.: Corazón Sacratísimo de Jesus. M.: Así sea. Bendicion Final y despedida Obispo consagrante: El Senor este con vosotros … Todos: Y con tu espíritu … Obispo consagrante: La paz de Dios que excede a todo
entendimientos, guarde vuestars almas y vuestros cuerpos, en el Nombre del
Padre †, Del Hijo †, y del Espiritu Santo † … Todos: Amen Obispo consagrante (o el nuevo obispo): Podeis iros em
Paz, la Santa Misa há terminado ... Todos: Demos gracias a Dios… El Obispo consagrante y todos los clérigos acompañantes
de la celebración, salen a la puerta principal del templo y saludan a todos
los presentes que salen del altar a sus casas o a la cena o agazajo de consagración
episcopal. |
Esta ceremonia de consagración Episcopal presidida por obispos de la Iglesia
Anglicana Latino-Americana 1975 e Obispos Invitados se realizó con la ayuda de
Dios, en la Ciudad de …, Estado …, República …. (), a los .. dias del mes de …
del Año de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo 20…
Obispo Principal:
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Testigos:
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